Tener hijos en Estados Unidos da acceso a ayudas que no existen para quien no los tiene, y buena parte de ese dinero no se pide en una oficina: se cobra al declarar impuestos.
El Crédito Tributario por Hijos da hasta $2,200 por hijo en el año fiscal 2026, de los cuales hasta $1,700 son reembolsables: eso significa que te los devuelven aunque no debas impuestos. Hay un requisito que conviene conocer de antemano, porque decide muchos casos: el hijo tiene que tener número de Seguro Social válido para trabajar. Los padres, en cambio, pueden declarar con ITIN.
WIC es la otra pata de esta categoría y actúa mucho antes: durante el embarazo y hasta que el niño cumple cinco años. Da alimentos concretos en una tarjeta, apoyo de lactancia y orientación de nutrición. Sus límites de ingresos son más altos que los de la mayoría de programas —el 185 % del nivel de pobreza, que para tres personas son $50,542 en el periodo 2026-2027— y el embarazo cuenta como dos personas, lo que mete dentro a muchas familias que se dan por descartadas.
Por dónde empezar según el momento. Si estás embarazada, WIC hoy: no esperes al parto, porque la cobertura empieza durante el embarazo. Si ya tienes hijos y trabajas, declara impuestos aunque no estés obligada, que es la única vía para cobrar el Crédito por Hijos y el EITC. Y si los niños están en edad escolar, revisa las comidas escolares en Alimentación.
Una cosa que conviene tener clara. Estos apoyos se acumulan: WIC no quita SNAP, y ninguno de los dos afecta al Crédito por Hijos. Es frecuente que una familia esté cobrando solo uno de los tres pudiendo tener los tres.